Que hacer frente al acoso de las empresas de recobros

¿Es legal que una empresa ceda sus deudas y los datos de los clientes a otra para que intente cobrarlas?

Publicado el 28 de junio de 2016
Que hacer frente al acoso de las empresas de recobros

Actualmente es muy habitual la cesión de deudas entre diferentes empresas. El problema es que la empresa que “compra” esa deuda en muchas ocasiones inicia un acoso desmedido e injusto para el consumidor por mucho que este deba una cantidad de dinero.

 

Ante esta situación se plantean varios interrogantes:

 

¿Es legal que una empresa ceda sus deudas y los datos de los clientes a otra para que intente cobrarlas?


España es el único país de la Unión Europea que aún no tienen una regulación específica en materia de recobro de deudas, de manera que a día de hoy puede decirse que nos encontramos en una situación alegal sin perjuicio de que resultan de aplicación otras normas de nuestro ordenamiento, como por ejemplo La Ley Orgánica de Protección de Datos.


La Ley Orgánica de Protección de Datos, permite la cesión de datos que resulten necesarios para la plena eficacia y cumplimiento de una relación jurídica de la que somos parte; pero, por eso mismo, no cabe la cesión de datos, con tal finalidad, sobre deudas supuestas, discutidas o que son objeto de reclamación u objeción por parte del supuesto deudor. En tal caso se estaría produciendo una infracción de su art. 11, denunciable ante la Agencia Estatal competente y sancionable por la misma.

 

¿Pueden reclamarnos cantidades sin ningún tipo de acreditación documental, información de la deuda...?


La empresa de recobros es quién tiene que probar su derecho, por lo que si se excede en los términos de dicha reclamación sin tener capacidad para probar su existencia, se expone a que su actuación se interprete como una coacción o extorsión de manera que una respuesta contundente del consumidor negando la existencia de la deuda, exigiendo su acreditación y advirtiendo de las consecuencias que podría acarrear la persistencia del acreedor en su actitud suele ser más que efectiva.


Consejos para actuar en estos casos.


-Si sabemos que efectivamente debemos lo que nos reclaman:


Lo mejor es ponerse en contacto con el acreedor inicial para verificar que la empresa cobradora está habilitada por el mismo, exigir una liquidación completa y por escrito de la deuda que acredite la legitimidad de sus diferentes conceptos y nos asegure que con ello queda saldada la deuda en su integridad y sin nada más que reclamar por su parte.


-Si estamos seguros de que no debemos esas cantidades:


En principio no tendríamos porqué atenderles pero en caso de hacerlo, hay que exigir por escrito a la empresa cobradora que acredite documentalmente la veracidad, vigencia y cuantía de la deuda. Si no puede hacerlo, debe conminársele a cesar en su acoso, advirtiéndole que de lo contrario procederemos a registrar (incluso grabar sus llamadas) e iniciar las actuaciones judiciales correspondientes.

Artículos relacionados

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Más información